Yo:
Puedes ser lo que tu quieras.
Esa es la gran diferencia entre él y yo, él tiene un futuro brillante por delante, él puede hacer lo que él quiera. Yo estoy limitada.
Kang:
Te debo una, K.
Yo:
¿Por qué?
Kang:
Él té de manzanilla funcionó.
Yo:
Oh, me alegra.
Kang:
Por fin, podré dormir a buena hora.
¿Hablamos mañana?
Yo:
Esta bien,
Buenas noches, Kang.
Mi estomago se siente raro cuando escribo su nombre.