Agradecimientos
Algunos de nuestros libros tienen pequeñas partes de nuestra historia, algunos tienen partes de personas que conocemos, y algunos tienen pequeñas partes de nosotros. Y entonces están libros como Love and Other Words que tienen grandes partes de los tres.
Yo (Lauren) fui criada en el Norte de California y pasé la mayoría de mis fines de semana desde la edad de siete años en adelante en el Río Ruso con mi familia, en una de las tres pequeñas cabañas raras que teníamos a lo largo de los años. No eran elegantes, no eran remilgadas, eran pequeñas, de vez en cuando húmedas, sombreadas por árboles y rodeadas por el borboteante Río Ruso, o un pequeño arroyo afuera. Al igual que Duncan hizo por Macy, mis padres tuvieron un retiro de fin de semana como una forma de mantenernos fuera del estrés de nuestras vidas por un par de días cada semana, y en el momento en el que comprar una casa modesta en una pequeña ciudad no era excesivamente cara para una familia de medianos ingresos.
El área de Jenner a Guenerville, a Healdsburg, a Santa Rosa, han sido constantes en mi vida. Mi hermana y yo, ambas nos casamos en Healdsburg. Mis padres pasaron algunos de sus momentos más felices juntos en el valle del Río Ruso. Vamos allá para vacaciones, reuniones, viajes de chicas.
Algunas veces pienso sobre los fines de semana de mi niñez ahora, y cuán suertudas éramos de tener un lugar así. Pienso, también, sobre cómo ser una madre con niños pequeños, quienes incluso a los siete y once años, algunas veces todavía parecen tan conectados al mundo digital. Me pregunto cómo será esto para ellos, y si será difícil para mí no darles el mismo tipo de retiro, donde puedan leer por horas en un closet, o hacer un amigo como Elliot, o simplemente desconectarse por dos días completos.
Pero, en su mayoría, me he quedado destrozada, porque mucha de esta área ha sido quemada en los recientes incendios dentro y alrededor de Santa Rosa. Una casa que renté cuando estábamos editando este libro no es más que escombros y cenizas. Pero eso me hace exponencialmente más agradecida de que escribimos este libro, que los recuerdos de esas áreas y espacios todavía están frescos en la historia de Elliot y Macy.
Esta es nuestra primera incursión en ficción para mujeres, y escribir fue una completa alegría. Fuimos alentadas por nuestras dos personas de libros más influyentes: nuestro editor, Adam Wilson, y nuestra agente, Holly Root, quien esperó a que surgiera la idea correcta antes de instarnos a intentar una voz diferente. Gallery Books / Simon & Schuster es un lugar increíblemente solidario y estamos agradecidas con todos por leer y amar y ayudar a promover este libro tanto como ellos han hecho: Carolyn Reidy, quien encabeza S&S; Jen Bergstrom, quien dirige Gallery Books; nuestros amores de marketing, Liz Psaltis, Diana Velasquez, Abby Zidle y Mackenzie Hickey. Gracias, Laura Walters, por mantenernos organizadas, a tiempo, y por darle a Adam basura regularmente desde que no estamos por ahí para hacerlo en persona. Gracias al departamento de publicidad y particularmente a Theresa Dooley y a nuestra propia valiosa Kristin Dwyer quien, casi todos los días, se siente como la Tercera Mosquetera. Adoramos la portada, John Vairo y Lisa Litwack. Y al equipo de venta de S&S: la siguiente vez en la ciudad de Nueva York, las bebidas corren por nuestra cuenta, por el meñique.
Gracias, Erin Sevice, no solo por leer esto una y otra vez, buscando cada pequeño error, sino también, como hermana de Lo, por vivir tantos de esos Momentos de Cabaña. Gracias, Marcia y James Billings, por llevarnos allá. Perdimos una casa en una inundación y mantuvimos la siguiente durante más de una década, pero cada centímetro de ese mundo siempre me será muy valioso.
Gracias, Christina, por escribir este libro conmigo, por aprender y preocuparte por este lugar tanto como yo lo hago, por hacerme un túnel de regreso en el tiempo para descubrir quiénes eran estos niños. Se nos ocurrieron estos personajes hace siete años, y estoy tan contenta de que encontramos el mejor lugar para ponerlos.
Somos tan afortunadas de hacer esto y maravillarnos cada vez que, cuando las personas nos preguntan qué hacemos en nuestro tiempo libre, podemos decir:
—Pensamos en lo siguiente que vamos a escribir.