De cualquier forma, ya es tarde, son casi las once. Ya no va a enviarme hoy, ¿por qué eso me entristece tanto? <<Eres una idiota, Klara. No te emociones con él, no esperes nada de él. Síguelo teniendo en un plano platónico, esa es la única forma en la que te mantendrás a salvo>>. Eso haré. Todo estará bien.
Mi teléfono suena, anunciando un mensaje nuevo y todos mis pensamientos anteriores se van por el caño porque sé que es un mensaje de él. Nadie más me envía con la excepción de Kamila y Andy y ellos están en casa así que no tienen razón para enviarme. Pausando el drama coreano, abro el mensaje.
Kang:
¿Estás?
Yo:
Si.
Kang:
Disculpa la hora.
Yo:
Tranquilo.
Kang:
Me cansé de esperar tu mensaje.
Yo:
¿Se supone que debía enviarte?
Kang:
Creí que lo harías después de confirmar mi identidad.