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Chapter 32

Capítulo 26


Capítulo 26

Pasado

Sábado, 14 de enero

Once años atrás

Traducido por Tati Oh

Corregido por Nea

Editado por Lyn♡ y Roni Turner

Elliot se echó en el suelo, sacando una almohada nueva y peluda del futón y poniéndola debajo de su cabeza. Eran casi las dos de la tarde, y papá y yo apenas habíamos logrado llegar hasta aquí debido a un horrible traqueteo bajo el capó del Volvo. Mientras papá y el señor Nick trabajaban en el auto, Elliot y yo devoramos algunas sobras de pollo frío en los escalones de la entrada. De vuelta al calor del hogar, yo tenía más ganas de tomar una siesta que leer un capítulo entero.

La voz de Elliot parecía ser más profunda de lo que era el fin de semana anterior:

—¿Tu palabra favorita?

Cerré los ojos, pensando.

—Enloquecedor.

—Guau. —Elliot hizo una pausa, y cuando lo miré, me observaba con curiosidad—. Eso es una locura. ¿Me actualizas?

Me quité los zapatos de una patada y uno de ellos cayó al costado de su cabeza. Pasamos la última hora juntos, pero algo sobre estar encerrados, entre paredes azules, estrellas, y la cálida masa del cuerpo de Elliot cerca, parecía haber aflojado algo dentro de mí. Las cosas habían sido difíciles en noveno y décimo grado, ¿pero el undécimo? Definitivamente era el peor.

—Las chicas apestan. Son chismosas, mezquinas y apestan —dije.

Elliot marcó el lugar en su libro y lo cerró, colocándolo a su lado.

—Explícame.

—¿Mi amiga Nikki? —dije—. A ella le gusta este tipo, Ravesh. Pero Ravesh me invitó al baile de gala de primavera y le dije que no porque solo es un amigo, pero Nikki está enojada conmigo de todos modos, como si hubiera podido evitar que Ravesh me lo pidiera a mí y no a ella. Entonces ella le dijo a nuestra amiga…

—Respira.

Respiré profundamente.

—Ella le dijo a nuestra amiga Elyse que yo le dije a la amiga de Ravesh, Astrid, que quería ir con Ravesh solo para que él me lo pidiera y luego rechazarlo. Elyse le creyó y ahora ni Nikki no Elyse me hablan.

—Ni Nikki ni Elyse te están hablando —corrigió, y luego, ante mi mirada, se disculpó en voz baja antes de agregar—. Claramente, Elyse y Nikki son unas perras.

Me reí y luego me reí más fuerte. Todo se sentía tan fácil encerrados. ¿Por qué no podríamos siempre sentirnos así?

Se rascó la mandíbula, mirándome.

—Deberías llevarme a mí a tu baile de gala.

—¿Irías? Odias esas cosas.

Elliot asintió y se humedeció los labios distraídamente.

—Iría.

—Todo el mundo quiere conocerte. —Me encontré incapaz de apartar la mirada de su boca, imaginando saborearla.

—Bueno, eso es perfectamente desequilibrado. No tengo ningún deseo de conocerlos a todos. —Sonrió—. Pero quiero verte vestida con algo más que no sea pijama, jeans, o pantalones cortos.

—¿Realmente irías al baile de gala de primavera conmigo?

Inclinó la cabeza, frunciendo el ceño.

—¿Es tan difícil aceptar que quiero ser la única persona que has considerado llevar a un estúpido baile de gala?

—¿Por qué?

—Porque eres mi mejor amiga, Macy, a pesar de tu ridícula reticencia...

—Buena aliteración.

—…eres la chica que quiero. Quiero que estemos juntos.

Mi estómago se encogió de emoción y ansiedad.

—Pero tú te besas con otras chicas.

—Casi nunca.

—Uh, nunca.

—Obviamente no lo haría si pudiera besarte.

Suspiré, me mordí el labio y me detuve.

—¿Por qué no todos pueden ser como tú?

—Puedo ser tu mundo lo suficiente como para que sientas que todos lo son.

Le sonreí, suavemente, presionando la familiar burbuja de la necesidad. Era cada vez más difícil de ignorar que realmente amaba a Elliot.

—¿Cuál es tu palabra favorita? —le pregunté.

Se chupó el labio inferior por un momento, pensando.

—Fastidiar —dijo en voz baja.