Kang.
Él está todo de negro, esos huequillos claros en sus mejillas porque está sonriendo de oreja a oreja, su pancarta dice 'Eres un ejemplo de vida y fortaleza,
bonita.'
Me acerco a él y con un poco de pena, lo abrazo antes de darle un beso corto y darle gracias antes de irme a abrazar a mis amigos.
—¡Muchas gracias a todos! —le digo a todos en el pasillo, —¡Feliz navidad!
—¡Feliz navidad, Klara con K!
Kang me toma de la mano para salir, Diego, Perla y Ellie nos siguen.
—¿A dónde vamos? —pregunto, curiosa. Diego se adelante y se voltea para enfrentarme mientras camina.
—¿Creíste que la celebración terminaba ahí? —Diego me pregunta y sacude su dedo, —No, querida, no seas ilusa.
—Esta noche se va descontrolar, —chilla Perla, —Descanso de navidad, ¡Oh si! ¡Soy libreeee!
Ojeo a Ellie y ella solo me sonríe.
—No, en serio, ¿a dónde vamos?
—Te daré una pista, —me dice Kang y se inclina para susurrarme al oído, —Bat- Kang.
No... ¿vamos al bar donde Kang canta?
—Pero somos menores de edad.