No, también puedo inspirar esperanza en la gente como lo he hecho con Ellie.
En mi mente, le saco el dedo a esos dos pensamientos negativos antes de sonreír como nunca.
CUARENTA
KLARA
Juntos...
Hay batallas que podemos enfrentar solos, que debemos enfrentar solos si queremos vencer pero hay otras en las que el apoyo de otras personas puede ser ese impulso necesario para avanzar, así sea solo para sostener tu mano mientras entras a la preparatoria sin tu peluca, y muestras tus rizos cortos por primera vez ante tanta gente. Y llegan las miradas, por supuesto, los susurros, y quiero desaparecer ahí mismo, disminuyo la velocidad y aprieto las manos enroscadas con las mías a mi lado. Echo un vistazo para ver a Diego a un lado darme una sonrisa para que siga y a mi otro lado está Perla con sus cejas levantadas y una expresión de 'Tú puedes con esto, nena.' Ambos le dan un apretón de fortaleza a mis manos y sigo adelante.
El pasillo se me hace eterno, hasta que finalmente, llegamos al salón. Todos ya están dentro y me ojean por unos segundos, pero siguen en lo suyo como si nada y agradezco por eso. Suelto a mis amigos y me giro para darles un abrazo.
—Gracias.
Cuando nos separamos, Diego toca mi frente con su dedo índice de manera juguetona.
—¿Gracias? —sacude la cabeza, —a mi se me paga en helado.