18

Chapter 163

Dario Andrade


—Papá me contó que te gustaba pintar, ¿Has hablado con la Sra. Mann para unirte al club de arte?

Meneo la cabeza, —No, yo... aún no puedo.

—¿Por qué no?— cuando no respondo, él sigue, —Por la forma en la que mirabas esa pintura parecías anhelar pintar.

—Solo la disfrutaba, es todo.

—Bien, vamos, es hora de irnos.

Apenas, salimos, el frío me golpea de forma inesperada. La camioneta de Diego es blanca con detalles negros que se ve como nueva, es bonita y elegante. Cuando nos subimos, el olor de su colonia esta impregnado en el auto y huele muy bien. Es la primera vez que me subo al auto de alguien que no es Kamila y Andy en mucho tiempo y a pesar de que me da un poco de nervios, la ansiedad en mi imaginandose una variedad de accidentes, no me siento tan amenazada como esperaría.

Diego suspira, y yo me agarro de mi cinturón mientras él arranca y salimos de la preparatoria. Pasamos por el auto-servicio de una heladería y Diego ordena dos potes grandes de gelatina con helado y otros toppings. No me sorprende cuando estaciona en el cementerio de la ciudad. Me tenso porque no he venido al cementerio desde la única vez que pude visitar a mamá antes de enfermarme.

Diego apaga la camioneta y se gira hacia mí. Sus ojos negros me evaluándote abiertamente.

—Podemos ir a otro lugar.

—No, esta bien.

Diego me guía entre las tumbas hasta que nos detenemos frente a una.

Dario Andrade