Me he perdido por completo la última clase, tratando de calmarme y haciendo ejercicios de respiración para pacificar mi mente que parece estar en una guerra consigo misma. Al principio, no podia tomar ni una sola respiración profunda porque lloraba pero ya he pasado ese punto y puedo respirar mejor.
Hay una sensación que me recorre usualmente después de llorar mucho, es como si mi mente quedará cansada, despojada de malestar, en un limbo donde me puedo quedar observando la nada mucho tiempo sin pensar nada en especifico, solo estar ahí.
Pero necesito volver al mundo real, la campana de salida sonó hace rato así que pronto cerraran la escuela, solo quiero asegurarme de que no quede nadie antes de salir de aquí. La respuesta de Kang hace que mi teléfono vibre a mi lado, aún estoy sentada en el piso con la espalda contra la pared. Le echo un vistazo a la pantalla del teléfono y puedo ver el mensaje.
¿Todo bien?
Nada esta bien, Kang, pero no puede verte ahora, no se que sentiría.
No soy tan idiota como para creer ciegamente las palabras de esas chicas, pero no puedo negar que lo que dijeron tiene mucho sentido, sobretodo la parte de Perla, ella me advirtió sobre Kang, ¿Acaso no quería que me pasara lo mismo? ¿Qué me ilusionara para luego estrellarme con el hecho de que él solo quería ayudar?
Todo esta bien.
Le respondo y me quedo mirando mi celular, pensando en que hacer. Ya le he dicho a Kamila que me iré con unos amigos y si ahora le digo que venga por mí de la nada cuando ya ha pasado la hora de la salida se va a preocupar. Además, el hospital queda lejos de aquí, le tomará un rato llegar.
¿Qué hago?